El infatigable Zahi Hawas, director del Consejo Superior de Antigüedades egipcio, podría hacer realidad el sueño por el que tanto ha luchado desde 2002: encumbrar a la arqueología de su país al puesto más elevado. El doctor Hawas aseguró ayer que conoce el lugar donde estaría la tumba de los amantes más famosos de la historia del Antiguo Egipto: la reina Cleopatra y el general romano Marco Antonio. De tener éxito, el hallazgo podría ser aún más espectacular que cuando el arqueólogo británico Howard Carter descubrió en 1922 la tumba del niño faraón Tutankamón. Por Ethel BonetEl doctor Hawás nos explicó que hace una semana reveló por primera vez la noticia de este espectacular descubrimiento. El egiptólogo, que fue invitado a un congreso en Sudáfrica, aprovechó el encuentro para hacer público el hallazgo. Sus palabras provocaron la incertidumbre entre los más puristas y todo clase de comentarios. «La verdad es que mi atuendo tampoco ayudó a mis explicaciones -Hawas siempre viste con sombrero, chaleco y pantalones largos-, me tomaron por loco, pero lo que dije durante la inauguración del congreso, pronto se corroborará», dijo en tono divertido.

Un lugar sacro

Según el egiptólogo, los restos de Cleopatra, la reina egipcia que se suicidó por amor a los 38 años, yacen debajo de un templo llamado Tabusiris Magna, situado en el Delta del Nilo, a unos 30 kilómetros de Alejandría. «Este lugar es extremadamente sacro y por esa razón habría sido elegido para esconder a tan famosos personajes»,aseguró el experto. La tumba se inundó durante la Edad Media a causa de los terremotos y marejadas. «El acceso a al sepulcro es complicado», explica Hawas, ya que se encuentra a más de 35 metros bajo el nivel del agua.

El experto y su equipo, que comenzaron las excavaciones hace dos meses, descendieron 35 metros, hasta el punto donde estaba inundado. «En estos momentos, la superficie está impregnada de agua, por lo que los trabajos serán retomados en octubre», señaló. El arqueólogo estima que se podrá acceder a la tumba a través de un pozo. Las primeras pistas que llevaron a Hawas a creer que se trata del templo donde está enterrada la reina Cleopatra fueron el hallazgo de numerosas monedas que llevan impreso el rostro de la reina egipcia y una estatua que la representa, piezas que han sido halladas en el lugar donde se está excavando. En 1995, exploradores liderados por el francés Franck Goddio comenzaron a develar los secretos guardados en el mar de la gran urbe de Alejandría. Bajo las azules aguas del Mediterráneo aparecieron los restos de la ciudad de Cleopatra. El arqueólogo francés halló parte de un suelo enlosado, columnas derrumbadas, diversos bloques y estatuas, como la esfinge del faraón Ptolomeo XII, padre de Cleopatra.

La flota de Cleopatra fue derrotada en la guerra contra Augusto. Marco Antonio, pensando que su amada había muerto, decide quitarse la vida y la reina de Egipto al conocer la noticia se suicida en su palacio. Cleopatra fue momificada y enterrada en Alejandría. Pero el lugar de su entierro ha sido un enigma hasta ahora.

larazon.es